31/7/13

La puerta entreabierta.


Día 15 de Octubre:

Llevo quince días en un piso alquilado y necesito escribir sobre lo que me esta pasando así que comenzare un diario desde hoy.

Todo comenzó el primer día del mes, acababa de mudarme a esta casa, es un piso pequeño, perfecto para una persona que  acaba de terminar los estudios. Curiosamente el alquiler es sorprendentemente barato, en esta planta solo hay dos puertas mas, uno de los pisos esta ocupado por dos estudiantes y el otro se encuentra  vacío.

No llevaba ni una semana aquí cuando, revisando el correo electrónico me llegó un mensaje de una cuenta que no conocía.

Buenas noches Dani.
Tienes que salir de allí cuanto antes, por favor, busca otro piso ya.

El mensaje no estaba firmado y la cuenta de correo “unamigopreocupado” no me decía nada, reconozco que aquello fue inquietante, sobre todo porque sabía mi nombre, pero quitando el susto del momento y la vaga sensación de miedo que me dejó durante unos momentos no volví a acordarme de aquello durante un par de días.

Sin embargo a los dos días, al llegar de casa me encontré con una carta en el suelo, supuse que alguien la había colado por debajo, sin embargo no se me ocurría quien, el sobre no estaba cerrado y dentro contenía una nota en un folio en blanco escrita con bolígrafo negro.

Buenas tardes Dani.
Veo que no me has hecho caso ¿Aun no pasó nada? Si es así todavía estas a tiempo, aunque no tenga sentido, vete por favor.

La nota no estaba firmada, pero abajo ponía “Un amigo muy preocupado”.

Aquella semana no volví a tener noticias de nadie, yo estaba ya enfadado y asustado, en seguida pensé que se trataba de  mis vecinos por lo que  aquella misma noche había ido a hablar con ellos, eran dos chavales unos años mas jóvenes que yo, uno con unas grandes lentes y el pelo muy oscuro, el otro llevaba el pelo mas largo, ambos muy delgados y con camisetas de grupos. Al verme parecieron algo sorprendidos, cuando les enseñe la carta los dos se miraron buscando al culpable, al parecer ninguno de los dos sabía nada sobre quien había enviado la nota.

A la semana un ruido me despertó en mitad de la noche, por un momento no le di importancia, pensando que aquello aun formaba parte del sueño pero al acostumbrarme a la poca luz me di cuenta de que la puerta estaba entreabierta, algo sorprendido, pues yo cerraba siempre la puerta al entrar, me levante sin mucho animo a cerrarla, pero entonces me quede de piedra. La rendija de la puerta dejaba ver lo suficiente para distinguir a contraluz una figura de mi altura. Di un par de pasos hacía detrás sorprendido para acercarme al interruptor de la luz, en aquel momento solo quería encender y ver que allí no había nadie, presione el interruptor sin dejar de mirar y al encenderse la luz esta me mostró el pasillo vacío. Por un momento me reí de mi estupidez, me acerque maldiciendo cerré y me fui a dormir.

Al día siguiente me levante he hice vida normal, durante otro par de días no pasó nada, si bien es cierto que al cerrar la puerta por las noches la miraba un par de veces antes de dormirme ya que la impresión no se me había quitado dormí perfectamente  durante aquel periodo.

Pero hace dos días al levantarme me encontré la puerta abierta, yo estaba seguro de que había cerrado, me dejo una sensación de inquietud pero decidí no darle importancia e irme a trabajar, ese día me costó concentrarme pues me dolía la cabeza y me encontraba bastante cansado.
Al volver miré el correo electrónico y tenía otro mensaje, esta vez si me asuste algo mas ya que el mensaje decía.

Buenas noches Dani.
¿Me crees ahora? No estas solo en esa casa, sal ya.

Como el anterior nadie lo firmaba, venía de la misma cuenta, en ese momento me enfade de nuevo y le mande yo un mensaje.

No se quien eres ni que quieres pero déjame en paz o llamare a la policía.

No obtuve respuesta y me fui a dormir, esa misma noche me llegó un mensaje al móvil, la pantalla iluminó la habitación y el sonido me despertó, mire el teléfono con los ojos entreabiertos, pensé que aquello era imposible pues no venia numero alguno desde el cual este se había enviado, por un momento me quede pensando en si el móvil estaría fallando sin embargo me llamó la atención el texto.

Enciende la luz, te esta mirando.
Un amigo asustado.

Di un bote en la cama, al levantar la vista distinguí perfectamente la puerta entreabierta y una figura oscura y ancha al otro lado de esta observándome desde fuera, la luz del móvil, pálida le daba un aspecto aun mas siniestro a la escena, levanté la mano y encendí bruscamente la luz, de nuevo fuera no había nadie. No pude dormir de nuevo en toda la noche.

Me desperté y mire el móvil, el mensaje no estaba por lo que pensé, o quise pensar que todo aquello había sido un sueño. Sin embargo no me pude quitar aquella pesadilla de la cabeza.
 Durante la jornada por alguna razón me sentía mal, mi jefe me dijo que estaba blanco como la leche y me dejo tomarme un descanso, me sentía mareado y débil por lo que salí un poco antes del trabajo con la intención de acostarme. Ayer por la noche no pasó nada.

Día 16 de octubre:

Me he quedado dormido y no he llegado al trabajo al despertarme tenía tres mensajes sin numero, no sabía que era peor si el malestar o el miedo, mire los mensajes, en el primero ponía, “Despierta ya”, en el segundo “Esta entrando “y en el tercero “Está a tu lado” rápidamente mire a ambos lados, pero allí no había nadie, me levanté y al ir al baño me asuste al verme, estaba mas delgado, al acercarme al espejo vi algo deslizarse desde mi nariz, al tocarme me di cuenta de que solo era sangre, me limpié bien y me fui a comer algo.

He llamado al trabajo y me he disculpado.

Día 17 de octubre:

Ayer fui al medico y me ha mandado unas pruebas, cree que es estrés o cansancio, me cuesta bastante moverme por lo que le veo mucho sentido. Creo que eso puede estar haciendo que alucine, no hay rastro de los mensajes y no encuentro el sobre con la nota.

Día 18 de octubre:

Hoy me desperté con nauseas, el móvil no paraba de sonar, un mensaje tras otro sin descanso. Allí a mi lado había alguien, estaba inclinado pero no podía ver ningún color, solo oscuridad, era alto y lo rodeaba una especie de humo o vapor oscuro, aquello fuera  lo que fuera no tenía rostro, su cara era plana y lisa, era como si le hubieran rebanado el rostro y  sus brazos largos se deformaban  al moverse, las piernas delgadas se iban estrechando hasta tocar el suelo, ya no estoy seguro de si es real o no, incluso sentí sus dedos escurridizos y fríos.

No he podido ir a trabajar.

Me da bastante miedo permanecer aquí y no me encuentro nada bien por lo que esta noche vendrá mi amigo Hector a recogerme y pasare con él la noche en su casa, mañana me ingresaran en el hospital ya que estoy empeorando rápidamente y el medico esta preocupado.

Día 4 de noviembre:

Buenas noches Hector.
Tienes que salir de allí cuanto antes, por favor, busca otro piso ya.

Un amigo preocupado.


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